Parque Arví fue el escenario del II Congreso Nacional de Turismo Regenerativo, un encuentro que reunió a diferentes actores del sector para conversar, aprender y construir nuevas miradas sobre la manera en que hacemos turismo y nos relacionamos con los territorios.
Durante dos jornadas, líderes del turismo, empresarios, entidades públicas, representantes de la academia y comunidades se encontraron alrededor de una pregunta que invita a transformar la manera de viajar y de recibir visitantes: ¿cómo lograr que el turismo contribuya realmente al bienestar de los territorios?
El encuentro, liderado por la Corporación Parque Arví y del que Comfenalco Antioquia hizo parte como coorganizador, puso en el centro una visión del turismo que va más allá de reducir sus impactos. El turismo regenerativo propone que el paso de los visitantes contribuya a que los territorios estén mejor, fortaleciendo el bienestar de las comunidades, la conservación de los ecosistemas y las economías locales.
Una conversación que parte del territorio
Más que un espacio para hablar sobre turismo, el Congreso fue una oportunidad para vivir el territorio, reconocer sus saberes y poner en diálogo distintas experiencias.
Desde Parque Arví, en Santa Elena, se encontraron voces nacionales e internacionales con experiencias que muestran que la regeneración ya está sucediendo en distintos lugares de Antioquia. La programación incluyó espacios de aprendizaje, intercambio y una rueda de negocios virtual, además de experiencias en territorio durante la segunda jornada.
Estos encuentros permitieron reconocer que cada territorio tiene una historia, unos ecosistemas, unas comunidades y unos saberes que hacen parte de su identidad. Por eso, hablar de turismo regenerativo también significa preguntarnos cómo hacer que quienes llegan puedan conocer y disfrutar estos lugares mientras aportan a su cuidado y fortalecimiento.
Cuando las comunidades son protagonistas
Uno de los grandes llamados del Congreso fue a cambiar la mirada sobre las comunidades que habitan los destinos turísticos.
Porque las comunidades no son el paisaje: son protagonistas del territorio.
Esta perspectiva invita a entender el turismo como una posibilidad para generar oportunidades, fortalecer las economías locales, proteger los recursos naturales y culturales y construir experiencias en las que visitantes y habitantes puedan encontrarse desde el respeto y el reconocimiento.
En Antioquia, esta conversación cobra especial relevancia: sus 125 municipios reúnen una enorme diversidad de paisajes, culturas, saberes y formas de habitar. El desafío está en que esa riqueza pueda traducirse en bienestar para quienes viven en cada territorio.
De la conversación a la experiencia
El segundo día del Congreso llevó esta conversación fuera de las salas y hacia otros territorios de Antioquia, a través de visitas con propósito al Parque Biosuroeste y a la Reserva Natural Zafra, en San Rafael. Allí, los participantes pudieron conocer iniciativas que están aplicando principios de regeneración y acercarse a experiencias comunitarias e indígenas.
Así, el Congreso dejó una idea clara: el turismo puede ser una fuerza que conecta, cuida y transforma positivamente los territorios.
Desde Comfenalco Antioquia celebramos haber sido parte de este encuentro y de una conversación que nos invita a seguir construyendo experiencias turísticas capaces de generar bienestar para las personas, valorar los ecosistemas y reconocer la diversidad cultural que habita nuestros territorios.
Porque cuando el turismo transforma positivamente el territorio, no solo quedan recuerdos de un viaje: queda el bienestar, los aprendizajes y los vínculos que se generan desde los territorios.
Y en ese tejido que se construye entre visitantes, comunidades, naturaleza y cultura, encontramos nuevas formas de hacer turismo y de habitar el mundo.