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Centro de Desarrollo Cultural de Moravia

Todos los días vivimos el poder de las expresiones y los encuentros artísticos y culturales a través de la experimentación individual y colectiva. Buscamos una conexión cíclica entre saberes y territorios que contribuyan al equilibrio social, económico y ambiental, a través de una alianza entre el sector público, privado y la comunidad. 

En esencia somos un Centro de Desarrollo Cultural con enfoque comunitario conectado con el mundo. 

Breve Historia de Moravia y su Centro Cultural 

Moravia “barrio de migrantes”, a causa del desplazamiento forzado, las violencias de la guerra y la injusticia social, es un territorio diverso en sus expresiones culturales, que refleja en las formas de sus calles y viviendas las formas de interacción cercana que se vive en las veredas y los pueblos. La autoconstrucción de las casas, los acueductos y los caminos, la transformación del territorio hecho con las propias manos. 

En los años 60 la organización popular dio vida y forma al barrio que hoy conocemos. Acompañados, del entonces sacerdote Vicente Mejía, y los estudiantes de la Universidad de Antioquia, los pobladores construyeron las casas y zonas comunales, donde también planearon ejercicios de resistencia y defensa del territorio. 

Este barrio tiene aproximadamente cuarenta y dos hectáreas, y está ubicado en la Comuna 4 de Medellín. Sus límites son: la carrera 52 (Carabobo) en el oriente, la antigua vía a Machado en el nororiente, la Curva del Diablo en el noroeste, las carreras 59 y 62 (Avenida Regional o La Paralela) en el occidente, y la calle 77 en el sur. 

Es un barrio de carácter popular, con diversas formas de uso y apropiación espacial. Moravia cuenta con una ubicación especial dentro del contexto urbano. El barrio se encuentra junto a equipamientos urbanos estratégicos en la zona norte de Medellín como el Jardín Botánico, el Planetario Municipal, el Parque de los Deseos, el Parque Norte, la Terminal de Transportes del Norte, la Universidad de Antioquia, dos estaciones del Metro, la zona hospitalaria, el Museo Pedro Nel Gómez, el Parque Explora, entre otros. 

Entre las principales características asociadas a la conformación espacial de Moravia se encuentran los dos cerros artificiales de los sectores de El Oasis Tropical y El Morro, originados por la disposición de escombros y de basuras por el Municipio de Medellín a finales de la década de los años 70. 

Entre 1977 y 1984 la montaña de basura alcanzó una extensión de siete hectáreas y superó los 30 metros de altura. Los pobladores hicieron del reciclaje su medio de trabajo. En abril de 1984, el botadero fue clausurado. Moravia fue designada como área de intervención especial en 1990. En el año 2005 resultó declarada zona de calamidad pública debido a la inestabilidad del suelo y los gases tóxicos y lixiviados que emanaba del suelo. 

El plan parcial de mejoramiento integral surge en el 2004, y 800 familias que vivían en la montaña El Morro fueron reubicadas en la ciudadela Nuevo Occidente, sector de Pajarito. El Morro se convirtió en un jardín con 50.000 plantas ornamentales de 46 especies, además de 327 guayacanes, cojones de fraile, chochos y vara santas. Esta obra fue realizada para mitigar los efectos tóxicos de la basura enterrada. 

Moravia es un arquetipo de la historia de muchos barrios populares de Medellín: el poblamiento a través de procesos asentamiento informal, la configuración de fuertes lazos de solidaridad y formas de organización social y comunitaria, la presencia continua de los actores del conflicto armado y el crimen organizado, la expulsión y recepción de la población desplazada, y una histórica ausencia del Estado. 

No obstante, a principios del milenio las comunidades organizadas del territorio se vale de su conocimiento para la movilización colectiva y comienza a tejer su lucha por la vivienda con acciones artísticas representadas por los mismos habitantes del barrio y la comuna, coordinadas por los líderes y jóvenes activos del territorio. Esto posibilitó que en el proceso de negociación con el Municipio de Medellín la gestión cultural fuera una prioridad dentro de los acuerdos barriales, y que la idea de una “casa de la cultura” evolucionara hasta lo que hoy conocemos como un Centro de Desarrollo Cultural. 

En 2008 se inauguró el Centro de Desarrollo Cultural, obra póstuma del arquitecto Rogelio Salmona. Asimismo, se construyó un corredor peatonal, Parque Lineal de la quebrada La Bermejala. El Centro de Salud, el proyecto Buen Comienzo para la primera Infancia y el Centro Cultural son algunos de los proyectos que hoy cambian las vidas de los 40.000 habitantes (2015) de uno de los barrios con mayor densidad poblacional en el país. 

Un lugar para las expresiones artísticas y los encuentros comunitarios 

En el 2008 cumplimos un sueño, la construcción de un espacio cultural gestionado por los habitantes de Moravia que reconocen en la cultura un camino para descubrir y fortalecer lazos sociales. Con la transformación del territorio proyectamos nuevos imaginarios de vida para crear, experimentar y divertirnos descubriendo diferentes talentos y capacidades en los grupos de formación y proyección. 

La historia de Moravia se convierte en un referente local, nacional e internacional que nos permite conectar, conversar e intercambiar experiencias con el mundo, reconociendo nuestra vitalidad y diversidad cultural como elementos representativos de la historia de este barrio que hoy se convierten en un reto de apropiación y comunicación de los saberes comunes representados en las ruralidades, el movimiento afro, las expresiones rurales y tradicionales, las prácticas artísticas, las memorias barriales y los proyectos comunitarios que se viven todos los días con #AMORavia. 

Desde su creación este centro cultural ha sido lugar para encontrarse y compartir a través de los aprendizajes y las diversas manifestaciones del arte y la cultura en comunidad. Los encuentros surgen en momentos de curiosidad, creación, conversación y participación. Las expresiones abren espacios para la representación y la proyección, y posibilita la creación en múltiples formas: desde el cuerpo y la voz, los muros del barrio, los escenarios públicos, los intercambios culturales, las lecturas, las memorias vivas de los territorios y las acciones colectivas. 

¡Somos La Casa de Todos! 

Exposiciones 

 

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