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Como sabemos que la natación es una de las actividades físicas más completas y con mayores beneficios para el cuerpo y la mente, queremos compartir algunos consejos para mejorar la respiración cuando la practiquemos y así podamos obtener de ella mayor provecho y disfrute.

¿Qué pasa si la respiración al nadar es incorrecta?

Generalmente, al nadar, todas nuestras extremidades realizan esfuerzo, pues para desplazarnos en el agua necesitamos brazadas y patadas constantes, lo que aumenta el requerimiento de oxígeno en el cuerpo. Si no logramos satisfacer ese requerimiento con nuestra respiración, terminaremos por cansarnos rápidamente. A esto se le conoce como hipoxia y puede ser la causa de calambres.

Además de lo anterior, una mala técnica de respiración también disminuirá nuestro desempeño durante el nado si se afecta nuestra postura al inhalar y exhalar, aumentando así la resistencia que nos hace el agua en nuestro desplazamiento por ella. Es importante tener presente que la postura no es la misma para todos los estilos. Pero, entonces, ¿cuál es la manera de respirar cuando practicamos la natación?

Consejos para mejorar la respiración cuando nadamos

Si seguimos estos sencillos consejos, estaremos dando el primer paso para ser mejores nadadores y comenzar a desarrollar nuestra técnica de respiración durante el nado, así que tengámoslos muy presentes la próxima vez que entremos al agua.

1.Lo primero que debemos saber es que en el agua respiramos a la inversa de cuando nos ejercitamos en tierra, es decir, debemos inhalar por la boca para recoger más oxígeno y exhalar dosificada y constantemente el aire por la nariz hasta vaciar los pulmones.

2.Además, dependiendo del estilo, inspiramos el aire de diferentes formas:

  • Crol o estilo libre: sacando lo menos posible la cabeza del agua, recogemos el aire en la dirección del brazo que se encuentre levantado realizando la brazada; luego, lo expulsamos cuando nuestra cabeza esté bajo el agua. Repetimos el proceso con la periodicidad que elijamos, por ejemplo, cada dos brazadas.
  • Pecho o braza: recogemos el aire en cada brazada cuando la cabeza está completamente fuera del agua, y soltamos el aire bajo la superficie mientras damos la patada. En este estilo no suele elegirse una periodicidad para inhalar, como en crol, sino que se hace cada vez que la cabeza emerge.
  • Espalda: este es el único estilo en el que el rostro siempre está por fuera del agua, por lo que podemos inhalar y exhalar en cualquier momento. Aunque parezca que por esto la respiración es más sencilla que en los demás estilos, la clave está en elegir un ritmo que optimice la oxigenación de nuestro cuerpo. El principio básico sigue siendo el mismo: recoger el aire por la boca e irlo soltando de forma dosificada por la nariz.
  • Mariposa: la respiración en este estilo es similar a la de pecho, solo que podemos establecer una periodicidad de inspiración para poder dar brazadas sin sacar la cabeza del agua (no es necesario respirar cada que damos la brazada, como en pecho). Sacamos igualmente el aire por la boca cuando tengamos la cabeza bajo el agua.

 

Estos son solo algunos consejos iniciales para introducirnos en el mundo de la natación. Si te despierta tanta pasión como a nosotros, podemos seguir mejorando nuestras habilidades de nado en nuestro curso.

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